La colocación o no de drenajes en las cirugías de mamas es un tema controvertido y surge de forma recurrente en consulta ya que es una de las dudas más comunes de las pacientes.
Antes de empezar, vamos a explicar qué son los drenajes y para qué sriven:
Los drenajes quirúrgicos son un sistema de vacío donde unos tubos finos de silicona se colocan en la zona operada de la paciente y salen al exterior conectándose con un recipiente y gracias a su sistema de vacío, es decir de aspiración constante, absorbe la sangre que pudiera salir tras la cirugía.
Cuando realizamos una cirugía de mama, nos encontramos que los tejidos tienen vasos sanguíneos que tenemos que ir coagulando o cauterizando para que nos dejen ver lo que hacemos y contener la hemorragia de la paciente.
Ahora bien, hay vasos tan pequeños que al no poderlos identificar no se pueden cauterizar, es lo que denominamos sangrado “en sábana” y suponen un sangrado continuo.
Beneficios de los drenajes en la cirugía de mama
La inserción de drenajes en la operación nos permite:
- Evitar que se acumulen líquidos alrededor del implante como puede ser sangre, liquido intersticial o inflamatorio (seroma), etc, que es alojado en el depósito externo.
- Se mejora la adherencia de la prótesis a los tejidos circundantes.
- Esta mayor adherencia limita la movilidad de la prótesis.
- Nos ayuda a detectar de forma precoz posibles hematomas y actuar en consecuencia.
- Mejora la cicatrización de la zona cuando el sangrado es leve o moderado.
Así pues, a priori, parece que la colocación de drenajes tiene muchas ventajas.
Pues bien, a lo largo de mis 25 años de profesión, he ido cambiando mi forma de proceder respecto a la colocación de drenajes.
Al principio los dejaba en todas las cirugías mamarias, pero tras visitar a mis pacientes observaba que en muchos casos las botellas estaban prácticamente vacías.
¿Por qué las botellas de vacío estaban casi vacías? Porque si realizamos una técnica quirúrgica meticulosa y limpia, diseccionamos el bolsillo protésico (donde irá ubicado el implante) en el plano correcto separando los tejidos correctamente sin agresión al organismo y la hemostasia de los vasos es rigurosa, lo normal es que no haya sagrado.
Además, hemos de decir que los bolsillos submusculares suelen ser poco sangrantes, al tratarse de un plano virtual avascular, es decir sin apenas vasos sanguíneos y suele poderse hacer una hemostasia muy buena.
Entonces, si no hay sangrado ¿para qué dejarlos?
Inconvenientes de los drenajes en las cirugías de mama
No debemos pasar por alto que los tubos de drenaje conectan la mama con el exterior y esto puede ser especialmente problemático en las prótesis porque podría darse el caso de que se contaminaran y producirse una contractura capsular (os dejo enlace en las notas del programa de la contractura capsular).
Además, su uso impresiona a la paciente, generándoles en ocasiones ansiedad y a actuar con cierta precaución que les lleva a una postura que les genera mas dolor e incapacidad.
Criterio de la Dra. Patricia Mancebo con los drenajes en las cirugías de mama
En la actualidad, mi actuación con respecto a los drenajes quirúrgicos es la siguiente:
En las cirugías de aumento de pecho o en las que llevan implante, si me quedo satisfecha con la hemostasia de la operación, es decir dejo a al paciente con mínimo o nulo sangrado, no suelo dejar drenajes.
Pero siempre aviso a mis pacientes de que hay probabilidad de que salgan de quirófano con drenajes, y no pasa nada, solo es por su seguridad, para que la posible sangre del postoperatorio no se quede retenida dentro de las mamas, lo cual nos puede hacer tener que operar de nuevo.
Sin embargo, en otras cirugías como las reducciones mamarias, en las que no hacemos un bolsillo en un plano avascular sino que vamos cortando tejido mamario de diferentes zonas de la mama, sí que dejo drenajes siempre.
En estos casos es habitual que queden vasos sanguíneos sin coagular o aún habiéndolos coagulado puede desprenderse algún coágulo en el postoperatorio y sangrar.
En caso de haber colocado drenajes, éstos se retiran en 24-48 horas y en contra de lo que se suele pensar apenas es doloroso.
Además, los pequeños orificios por los que salían los tubitos, se cierran solos y no dejan marcas aparentes.
Por tanto, ante la pregunta de si es necesario poner drenajes en las cirugías de mama mi respuesta es depende: depende del tipo de cirugía, de las circunstancias que se dan en la intervención y de la paciente.
No es un siempre o un nunca. Dejarlos no es un drama y en ocasiones no ponerlos puede ser una temeridad. Depende de cada caso.
Dejaros guiar por vuestro cirujano plástico, una cirujano plástico con experiencia que se haya visto en multitud de situaciones y que sepa actuar ante cualquier imprevisto con seguridad y aplomo.
En mis 25 años de profesión, yo me guío por mi experiencia y en cada intervención hago lo que me parece más seguro para mis pacientes.


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