Cuando pensamos en los neuromoduladores, lo primero que se nos viene a la cabeza es el rejuvenecimiento facial: menos arrugas, menos patas de gallo y una expresión más fresca.
Sin embargo, si el tratamiento no se aplica de forma adecuada o se excede la dosis, puede aparecer un efecto no deseado: la caída de las cejas, o ptosis de cejas.
En este artículo te contamos por qué ocurre, cómo diferenciarla de otros efectos secundarios y qué hacer para prevenirla y tratarla.
¿Qué es la caída de cejas por el uso de neuromoduladores y por qué ocurre
La ptosis de cejas es la caída de una o ambas cejas tras la aplicación de el neuromodulador en la frente. Ocurre cuando el músculo frontal —responsable de elevar las cejas— se relaja más de lo necesario, perdiendo fuerza para mantenerlas en su posición habitual.
A veces se confunde con la ptosis palpebral, pero no son lo mismo:
● En la ptosis de cejas, la ceja desciende.
● En la ptosis palpebral, el problema está en el párpado superior, que se ve más cerrado de lo normal por debilidad del músculo elevador.
Principales causas de la ptosis de cejas
Este efecto suele deberse a una combinación de factores, entre ellos:
● Dosis excesiva del neuromodulador en el músculo frontal, que relaja en exceso la zona.
● Sensibilidad individual a el neuromodulador: algunas personas reaccionan más intensamente incluso con dosis estándar.
● Migración del producto hacia fibras vecinas del músculo frontal o de los corrugadores.
● Falta de evaluación previa, especialmente en pacientes con frentes estrechas, párpados con exceso de piel o músculos frontales débiles que se usan para compensar la caída natural.
En definitiva, la causa común es una aplicación sin un análisis anatómico previo ni un ajuste de la dosis de manera personalizada para adaptadarla a las características del rostro.
Síntomas y señales de alerta
● Altura de las cejas más baja de lo habitual.
● Sensación de pesadez en la frente y los párpados superiores.
● Imposibilidad de levantar las cejas o capacidad muy reducida.
● Mirada cansada o triste, incluso mayor dificultad para abrir los párpados si hay exceso de piel en la zona.
Cómo evitar la ptosis de cejas
La prevención es siempre la mejor estrategia:
Elegir un especialista en medicina estética con experiencia en la aplicación del neuromodulador.
● Dosis mínimas y personalizadas, sobre todo en pacientes con frentes estrechas o músculos frontales débiles. Además en caso de habernos quedado cortos, para eso tenemos el retoque de neuromoduladores a los 15 días.
● Técnica de inyección precisa: angulación, profundidad y lentitud en la aplicación.
● Identificación de casos especiales: personas que levantan las cejas para compensar el exceso de piel en el párpado superior deberían tratarse con cautela o incluso evitar el uso de neuromoduladores en esa zona.
¿Qué hacer si ya tengo las cejas caídas por tratamiento con el neuromodulador
Aunque puede resultar incómodo, la ptosis de cejas no es permanente. El efecto desaparece progresivamente conforme del neuromodulador pierde fuerza. Mientras tanto, existen opciones para mejorar el aspecto:
● Ejercicios de elevación de cejas que ayuden a recuperar fuerza muscular.
● Radiofrecuencia o drenaje linfático para estimular la zona y mejorar la sensación de pesadez.
● Inyecciones estratégicas del neuromodulador en músculos específicos (orbicular de los ojos, procerus o corrugadores) para compensar el descenso.
● Paciencia: la recuperación suele llegar en unas semanas o meses, dependiendo de la dosis.
Neuromodulador en cejas: antes y después
El tratamiento con neuromoduladores en la zona de las cejas tiene un objetivo claro: rejuvenecer la mirada. Al relajar los músculos responsables de las arrugas de expresión, se consigue un efecto lifting sin cirugía , con resultados naturales y armónicos.
Antes: arrugas marcadas, mirada cansada, cejas bajas o asimétricas. Después: cejas elevadas de forma sutil, piel más lisa y expresión más abierta y descansada.
Cuando la técnica es adecuada, el resultado es equilibrado y seguro. Pero si aparece una asimetría, una caída excesiva o lo que se conoce como “cejas de Mefisto” (cuando los extremos laterales se elevan demasiado), es importante acudir a una revisión médica para ajustar el tratamiento.
En Patricia Mancebo, aplicamos el neuromodulador con la máxima precisión, adaptando cada dosis a la anatomía facial de cada persona. Nuestro objetivo es lograr una mirada más fresca y natural,sin alterar la expresión ni asumir riesgos innecesarios.


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