El tratamiento con ácido hialurónico para rejuvenecer la zona periocular se ha convertido en uno de los procedimientos más solicitados en medicina estética. Sin embargo, la hinchazón tras la infiltración de ácido hialurónico en la zona de los ojos es una preocupación frecuente entre nuestros pacientes.
En la Clínica Patricia Mancebo queremos ofrecerte información completa y transparente sobre esta posibilidad, sus causas y cómo manejarla adecuadamente.
¿Por qué se produce hinchazón después del relleno de ojeras con ácido hialurónico?
La inflamación tras un relleno facial en la zona periocular puede deberse a múltiples factores. Entender el origen de esta reacción es fundamental para prevenir complicaciones y gestionar expectativas realistas.
Inflamación normal: La respuesta del cuerpo
Cuando realizamos una inyección de ácido hialurónico, el organismo interpreta este procedimiento como una pequeña agresión controlada. La respuesta inflamatoria natural se activa inmediatamente, provocando:
- Edema localizado: Acumulación de líquido en los tejidos circundantes
- Vasodilatación: Mayor flujo sanguíneo hacia la zona tratada
- Enrojecimiento temporal: Especialmente visible en los párpados inferiores
Esta reacción es completamente esperada y forma parte del proceso de integración del producto en los tejidos faciales.
Características anatómicas que favorecen la hinchazón
La zona periocular presenta particularidades que la hacen especialmente susceptible a presentar edema:
Grosor de la piel: Los párpados tienen la piel más fina del rostro, con apenas 0.5mm de espesor. Esta delicadeza hace que cualquier inflamación sea inmediatamente visible.
Drenaje linfático delicado: El sistema de drenaje en esta área es complejo y puede verse temporalmente comprometido durante el tratamiento estético, favoreciendo la retención de líquidos.
Ausencia de soporte estructural: A diferencia de otras zonas faciales, bajo los ojos hay mínimo tejido graso y muscular, por lo que cualquier volumen adicional se nota con facilidad
Tipos de hinchazón: ¿Transitoria o persistente
No todas las inflamaciones son iguales. Es crucial diferenciar entre una respuesta normal y una complicación que requiera intervención profesional.
Hinchazón transitoria
Esta es la más común y desaparece por sí sola:
Duración: Típicamente 24 a 72 horas, aunque puede extenderse hasta una semana en pieles sensibles.
Características: Hinchazón uniforme, más evidente al despertar por la mañana debido a la retención de líquidos durante el descanso. Mejora progresivamente con el paso de las horas.
Causas principales:
- Trauma de la aguja durante la técnica de inyección
- Inflamación natural del tejido
- Pequeños hematomas subclínicos
- La propia naturaleza del ácido hialurónico, que atrae agua a los tejidos
Hinchazón persistente
Esta inflamación no remite con el tiempo habitual y necesita evaluación:
Duración: Más de dos semanas sin mejoría significativa.
Posibles causas:
- Infiltración superficial: Si la sustancia inyectada queda en un plano demasiado superficial, puede crear un efecto de «bultoma» permanente
- Exceso de producto: Una cantidad inadecuada para la anatomía facial específica del paciente
- Producto inadecuado: Utilizar ácido hialurónico de densidad incorrecta para la delicada zona periocular
- Obstrucción del sistema linfático: El relleno puede comprimir los vasos linfáticos, dificultando el drenaje natural
La hinchazón tardía: Un fenómeno particular
Existe un tipo especial de inflamación que puede aparecer semanas, meses o incluso años después del tratamiento con ácido hialurónico.
¿Qué la desencadena?
Procesos infecciosos: Durante episodios de gripe, virus estomacal o infecciones virales, el sistema inmune entra en hiperactividad. Esta respuesta puede provocar una reacción inflamatoria en las zonas donde existe ácido hialurónico, conocida técnicamente como hipersensibilidad tipo III.
Bajada de defensas: Situaciones de estrés, falta de sueño o enfermedades pueden hacer que el cuerpo reaccione de forma exagerada ante el relleno previamente tolerado.
Migración del producto: Estudios recientes han demostrado que el ácido hialurónico puede desplazarse desde su punto de inyección original, especialmente si se ha infiltrado en un plano incorrecto.
¿Es permanente esta reacción?
Lo cierto es que algunos pacientes desarrollan un patrón donde cada proceso infeccioso desencadena hinchazón en los párpados inferiores. En estos casos, la retirada del ácido hialurónico mediante hialuronidasa puede ser la solución más efectiva.
Cómo reducir la hinchazón
Primeros días
Aplicación de frío local: Compresas frías (nunca hielo directo) durante 10-15 minutos cada 2-3 horas. El frío provoca vasoconstricción, reduciendo el flujo sanguíneo y la acumulación de líquidos.
Posición al dormir: Mantén la cabeza elevada con dos almohadas. Esta posición facilita el drenaje linfático natural y previene la acumulación de líquido por gravedad.
Evitar el calor: Nada de saunas, ejercicio intenso, duchas muy calientes o exposición solar. El calor dilata los vasos sanguíneos y aumenta la respuesta inflamatoria.
Hidratación controlada: Bebe agua suficiente pero reduce el consumo de sal, que favorece la retención de líquidos.
Qué no hacer:
- Masajear la zona salvo indicación expresa de tu profesional cualificado
- Consumir fármacos antiinflamatorios como ibuprofeno sin consultar, ya que pueden incrementar el riesgo de hematomas
- Aplicar maquillaje pesado las primeras 24 horas
- Consumir alcohol o tabaco
Cuándo consultar con tu equipo médico
Aunque cierto grado de hinchazón es normal, existen señales de alarma que requieren evaluación inmediata en nuestra clínica estética:
Señales de alerta:
- Inflamación que aumenta después del tercer día
- Dolor intenso o que empeora progresivamente
- Cambios en la visión (visión borrosa, doble o pérdida de campo visual)
- Blanqueamiento de la piel (puede indicar compromiso vascular)
- Asimetría marcada que no mejora
- Signos de infección: calor extremo, enrojecimiento intenso, secreción o fiebre
Estas situaciones, aunque poco frecuentes cuando el tratamiento lo realiza un profesional experimentado, deben ser evaluadas.
La hinchazón tras el tratamiento con ácido hialurónico en la zona de los ojos es, en la mayoría de casos, un efecto temporal y manejable. Sin embargo, requiere:
- Elección de un centro de confianza con profesionales experimentados
- Seguimiento estricto de las recomendaciones post-tratamiento
- Comunicación abierta con tu equipo médico ante cualquier preocupación
- Expectativas realistas sobre tiempos de recuperación y resultados finales
La clave está en confiar en manos expertas que prioricen tu seguridad y bienestar, utilizando técnicas actualizadas y productos de calidad que garanticen un resultado natural y armónico.
En la Clínica Patricia Mancebo entendemos que decidir someterse a un tratamiento estético es un paso importante. Con nosotros tendrás:
- Profesional especializada con más de 30 años de experiencia en relleno de ojeras
- Seguimiento personalizado en cada fase del tratamiento
- Disponibilidad para resolver cualquier duda o preocupación post-tratamiento
- Protocolos de seguridad actualizados según las últimas evidencias científicas
- Resultados naturales que respetan tu fisonomía única
Si estás considerando un tratamiento en la zona facial o tienes preguntas sobre una hinchazón persistente, estamos aquí para ayudarte. Solicita tu consulta personalizada y descubre cómo podemos ayudarte a lograr la mirada fresca y descansada que deseas, con total seguridad y confianza.


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