La ptosis mamaria, comúnmente conocido como pecho caído es una situación de la mama que no es patológica, sino que se trata de un estado de la mama que depende de otros fenómenos como pueden ser la hipertrofia mamaria, pérdidas bruscas de peso, embarazados, lactancias o los fenómenos de envejecimiento de los tejidos.
Para identificar el grado de ptosis mamaria que tiene la paciente debemos observar la distancia del complejo areola-pezón a partir de la horquilla esternal o surco submamario.
Tenemos diferentes grados de ptosis mamaria:
- Ptosis leve: si el pecho ha descendido entre1 y 5 cm.
- Ptosis mediana: si el pecho ha descendido entre 5 y 10 cm.
- Gran ptosis: si las mamas han descendido más de 10 cm, con incluso modificaciones de orientación, es decir, el pezón mira hacia el suelo.
También nos podemos encontrar casos de caída de mama o ptosis que se produce por estiramiento cutáneo sin afectar a la posición del complejo areola pezón. En este caso estaríamos hablado de pseudoptosis.
¿Por qué se cae el pecho? Causas de la Ptosis mamaria
Las mamas son unos órganos cuya estabilidad depende de tres elementos:
- La piel y su textura.
- La glándula mamaria y sus tejidos (colágenos de sostén).
- Los ligamentos de Cooper, un tejido fibrosos que conecta la piel y la glándula mamaria.
El peso del pecho y el envejecimiento de los tejidos hace que las mamas estén sujetas a una inexorable e inevitable ptosis por el proceso normal del paso del tiempo.
Sin embargo este proceso a veces se acelera por diferentes causas, entre las que están los cambios de volumen mamario de origen hormonal, los cambios bruscos de peso de la mujer, los embarazos, lactancias y los cambios de envejecimiento precoz de la piel.
En estos casos, ni el ejercicio físico, ni la dieta, ni los cosméticos ayudan a recuperar la caída de los senos. La mejor solución es una cirugía de elevación de mamas, cuyo nombre oficial es mastopexia, consiguiendo que el tejido mamario y la piel se adapten y recupere su firmeza y forma de antaño.
Cómo corregir la ptosis mamaria o pecho caído sin prótesis
La cirugía plástica puede ayudar a corregir las ptosis mamaria de las mujeres que la han desarrollado gracias a la matopexia.
Podemos encontrarnos casos en los que la paciente tiene una cantidad de tejido sobrante realmente excesivo. En tales circunstancias, lo que probablemente necesitemos practicar es una reducción mamaria, y no tanto una mastopexia propiamente dicha.
Se sabe que la primera mastopexia tuvo lugar en 1669, por Durstan. A partir de ahí pasaron 200 años hasta que Velpeau en 1854 publicó su estudio sobre las ptosis mamarias. Desde entonces, se han publicado una buena cantidad de técnicas quirúrgicas destinadas a solucionar las mamas caídas por lo que se trata de un procedimiento arraigado y del que tenemos mucha literatura y experiencia.
Antes de realizar la mastopexia, debemos evaluar si la técnica es segura y si va a ofrecernos un resultado satisfactorio en cada caso particular dependiendo de:
- Las características de los tejidos de la paciente,
- de la situación del complejo areola-pezón,
- del estado de salud de la paciente, especialmente si tiene patologías, y su estilo de vida (si es o no fumadora)
Según esto, elegiremos una u otra técnica.
Es importante que la paciente sea consciente de que si se elimina mucho tejido sobrante, porque así lo requiera el resultado que desea obtenerse, el tamaño del pecho disminuirá. Esto es clave porque se puede dar el caso que la paciente quiera mantener su volumen actual y nos veríamos abocados a llevar a cabo una mastopexia con prótesis.
Ahora bien, si la paciente es consciente de ello y no le importa no mantener su tamaño actual y tampoco quiere aumentar su volumen mamario, con la mastopexia sin prótesis podemos, utilizando únicamente el tejido ya presente, dar simetría y una posición armónica a las mamas en el torso.
También es importante ser consciente de que una mastopexia con implantes consigue unos resultados más duraderos y la caída del pecho será mucho más lenta en los años posteriores a la operación respecto a una mastopexia sin prótesis
Las cicatrices en la mama tras una una mastopexia sin prótesis
Las mastopexias son cirugías que implican unas cicatrices que la paciente debe conocer.
Estas cicatrices serán más largas cuanto más piel tengamos que extirpar y más descendido esté el complejo areola-pezón.
En cualquier caso, siempre estarán localizadas en tres ubicaciones:
- alrededor de la areola,
- verticalmente hacia el surco submamario
- y lo largo del surco submamario.
Estas tres cicatrices se conocen como periareolar y T invertida.
Estas cicatrices son imposibles de evitar por la piel que debemos retirar para volver a colocar las mamas en su posición deseada y por que la glándula hay que colocarla más alta para darle la forma y firmeza más adecuada.
Cómo evolucionan estas cicatrices, suele ser una de las preguntas más frecuentes y hay que decir que suelen evolucionar muy bien en casi todos los casos, siempre que las técnicas de sutura sean cuidadosas y haya pasado un tiempo razonable.
En los casos que se desarrollasen cicatrices hipertróficas o inestéticas, éstas requerirán una revisión quirúrgica posterior.
Evolución de una mastopexia sin prótesis.
Cuando realizamos una mastopexia sin prótesis debemos ser conscientes de que la posibilidad de recidiva (que se vuelva a caer la mama) es una de las complicaciones más frecuentes, especialmente en casos de volumen mamario grande y piel muy deteriorada o con estrías.
Luchamos contra ello, recomendando extirpar parte de tejido mamario en los casos de mamas muy grandes o pesadas y realizando técnicas que permitan al tejido mamario no ser separado en gran parte de la piel circundante, es decir ,respetando en lo posible los ligamentos de Cooper que la sostienen.
Además procuramos realizar anclajes de la mama al músculo pectoral y realizar remodelados con dermis para que nos ayude a mantener las mamas altas.
Ahora bien, en todos los casos por el paso del tiempo la mama tenderá a aplanarse en sus cuadrantes superiores y desplazar el volumen hacia los cuadrantes inferiores, por efecto de la gravedad y de la distensión cutánea. Y si tenemos una paciente con mala calidad de la piel, la laxitud volverá a aparecer como consecuencia normal de la falta de colágeno y elastina.
En resumen podríamos decir que la mastopexia es una técnica quirúrgica que suele tener resultados satisfactorios ,pero es importante que las pacientes entiendan que la calidad de sus tejidos es esencial para el mantenimiento de los resultados en el tiempo y que al igual que su piel no fue buena antes y las mamas se habían caído, la piel que le hemos dejado tiene esas mismas características, por lo que es de esperar que evolucione y vuelva a ceder.
Eso sí, nunca volverá a tener el aspecto inicial, pero tampoco se debe esperar que el resultado inmediato postquirúrgico se mantenga en el tiempo, es decir las mamas seguirán evolucionando a pesar de la cirugía.
Si la paciente entiende todo esto, la satisfacción de la operación es alta.


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